martes, 4 de octubre de 2011

Uno de amor, un poco particular.
                                                      Juntos

Estaban juntos. Eso pensaba Otee mientras miraba en silencio al muchacho de rostro serio  y cabello castaño que tenía frente a sí. Juntos.

Algo en el interior del joven se agitó. El otro pareció notarlo, pues esbozó una sonrisa. Otee alzó una mano y el chico de enfrente lo imitó, pero ambos se detuvieron antes de llegar a tocarse. Llevaban tiempo esperando ese momento. El mero roce de sus dedos, el contacto físico entre ellos había sido imposible hasta entonces.

Temeroso, Otee miró a su alrededor. Allí no había nadie. Nadie que los viese. Nadie que los juzgase.

Volvió a centrar su atención en el otro chico, que se mordía el labio inferior con evidente nerviosismo. El gesto atrajo la mirada de Otee hacia su boca, y un pensamiento cruzó fugazmente la mente del joven
<< ¿Por qué no?>> se dijo. Y sin querer pensarlo más, se inclinó sobre su amado compañero con los ojos cerrados…

El golpe fue peor por inesperado. Confundido, Otee se frotó la nariz, que había sufrido un choque con una superficie lisa y fría. El otro muchacho hizo lo mismo, no menos asombrado.

Una rabia desconocida se apoderó de él. En un impulso, Otee golpeó aquello que les separaba. El cristal se resquebrajó a causa del impactó. Dio varios puñetazos más.

Finalmente, una parte del cristal se desprendió, hecho ya pedazos que se convirtieron en añicos al caer al suelo. Otee no se preocupó por ello, pues lo único que le interesaba era el hueco que había quedado en la barrera transparente.

El joven de cabello castaño no estaba al otro lado.

Su corazón se llenó de angustia. Comprendía, y sufría

Estaban juntos, sí. Igual que siempre. Juntos, pero sin poder verse. Juntos, pero sin poder abrazarse. Juntos pero, y acababa de comprobarlo, sin poder besarse.

Aquel día Otee, un muchacho de cabello castaño y rostro serio, abandonó una habitación con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta. Tras él quedó el espejo roto, con sus minúsculos trocitos desparramados alrededor.  


Lnk 

Por algo se empieza

A ver, tengo que poner una primera entrada y me he quedado en blanco. Lo lógico sería presentar primero el blog, y la pregunta más obvia es...

¿De qué va a ir este blog?

Básicamente, de lo que se me ocurra. En un principio, colgaré pequeños relatos o reflexiones. Pero puede ser que algún día escriba una crítica sobre un libro, o que publique un dibujo, o que me dé por hacer un tutorial sobre la fabricación de muñequitos de tela. Lo que no puedo asegurar es la calidad. 

Qué le voy a hacer: soy una escritora normalita, una pésima crítica, una dibujante mediocre y mis muñequitos son deformes. Pero me he propuesto hacer un blog y lo haré. Si es una mezcla de entradas sin sentido, que lo sea.
Por algo se empieza.